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El impacto negativo de las nuevas tecnologías en nuestra salud

Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, un 52% de los usuarios de Internet paceden algún tipo de conducta adictiva relacionada al uso de dispositivos tecnológicos.

Actualmente, el número de usuarios de Internet en el mundo asciende 4.000 millones, y los diferentes dispositivos que nos permiten acceder a él nos lleva a estar hiperconectados. Es cierto que este hecho nos permite conectar con nuestro entorno al minuto y conocer que es lo que ocurre a nuestro alrededor de manera instantánea, pero ¿es bueno para nuestra salud?

El Smartphone se ha convertido en nuestro fiel amigo, y su uso a cada segundo del día es ya una rutina. A través de este instrumento, nuestro cerebro recibe más estímulos de los que puede procesar ya que una de las funciones de nuestro cerebro es borrar aquella información que no resulta importante, pero al estar conectados constantemente esta función es difícil de llevar a cabo, lo que se traduce en estrés y ansiedad.

Sin duda, el estar conectados puede hacer que empeore nuestra calidad del sueño, especialmente si nos acostamos con un Smartphone en la mano y estamos mirándolo cada poco tiempo, nuestra memoria y nuestro humor.

Un estudio realizado en la Universidad de Gotemburgo (Suecia) indagó si existe un vínculo entre la salud mental de jóvenes adultos y el abuso de sus celulares. Los investigadores encontraron que, en el caso de las mujeres, el uso frecuente de celulares estaba asociado con estrés e insomnio, y en el de los hombres estaba ligado al estrés y la depresión.

Con estos datos, se puede deducir que los jóvenes tendrán mayores problemas en un futuro, no muy lejano, ante el uso frecuente de estas tecnologías, bien sea por trabajo o para comunicarse con los demás, creándose así un factor de riesgo para su salud.

Según una profesora universitaria, debemos dividir en cinco grupos a aquellas personas que hacen uso de las tecnologías, en los que señala que los tres últimos grupos son los más proclives a sufrir tecnoestrés:
- Personas que utilizan las nuevas tecnologías lo necesario.
- Personas que aceptan y se adaptan a las necesidades que tienen.
- Personas que disfrutan trabajando con las nuevas tecnologías.
- Personas que han creado una dependencia a las tecnologías de la información y la comunicación.
- Personas que resisten y rechazan totalmente las nuevas tecnologías.

Además de estos estudios señalados, se están llevando a cabo investigaciones sobre los efectos nocivos que producen las radiaciones electromagnéticas en nuestra salud, habiendo sido considerados cancerígenos según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por todo lo expuesto hasta ahora, debemos de plantearnos las formas de uso que hacemos de las tecnologías, percibir si estas están perjudicando a nuestra salud y encontrar las medidas necesarias para que esto no ocurra, siendo lo más importante el no permitir crearnos una adicción a ellas.

 

 

 

 



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